No has nacido para seguir al rebaño: el poder del Coaching Ejecutivo

El poder del Coaching Ejecutivo marca esa diferencia entre un directivo líder y ser jefe. La aportación del coaching ejecutivo a una empresa se basa en cuatro tipologías (El gran libro del coaching):

  • Coaching para las técnicas/habilidades: Se aprenden técnicas, habilidades y perspectivas específicas durante un periodo de varias semanas o meses. Enfocado a un proyecto o tarea actual.
  • Para el rendimiento: Se centra en la eficacia del ejecutivo en su cargo actual y puede implicar competencias de gestión o liderazgo tales como la visión comunicativa, la creación de equipos o la delegación.

  • Coaching para el desarrollo: Se refiere a las intervenciones de Coaching que exploran y potencian las competencias y características del ejecutivo para desarrollarlas con vistas a un nuevo empleo o rol. Autoconciencia de los valores para afrontar cambios importantes.
  • Y, Coaching para las prioridades del ejecutivo: Implicar el trabajo con el ejecutivo en cualquier aspecto personal u organizativo que deba afrontar. Equilibrio entre vida laboral y la vida personal.

El retorno de la inversión es de 6 veces el coste del coaching en el rendimiento, calidad y satisfacción de los directivos que participan en estos programas. Fuente: Manchester Inc.

Existen mínimo 30 competencias y cualidades en las que el Coaching ejecutivo o directivo contribuye a mejorar a los buenos líderes:

1    Auto-aprendizaje.      Habilidades de Liderazgo (dirigir, gestionar, aceptar, representar).   3    Orientación al logro.   4    Visión de negocio.     Motivación del equipo.    Planificación.   7    Organización.   8    Adaptabilidad.      Flexibilidad.   10   Capacidad de síntesis.   11   Persuasión y negociación.   12   Innovación.     13   Creatividad.    14   Priorización.    15   Iniciativa.   16   Capacidad de análisis.       17   Comunicación.    18   Empatía.        19   Buenas relaciones interpersonales.       20   Desarrollo de la inteligencia emocional.   21   Desarrollo de las personas del equipo.      22   Fortalecer la cohesión interna de la empresa y/o equipo. 23   Autocontrol.   24   Auto-conocimiento.   25  Autorregulación.    26   Capacidad de delegar.    27   Autonomía y/o capacidad de decidir.    28   Conciencia de uno mismo. 29   Gestión de estrés.    30   Equilibrio entre vida personal-profesional.

La pregunta es ¿Cuándo un ejecutivo u otro profesional debería seguir un proceso de coaching?
Siempre que experimente síntomas de que algo no va bien; si no escucha y genera estrés/ansiedad en su equipo; boicoteas las ideas de tu gente o las tuyas propias; te sientes inseguro cuando tienes que tomar decisiones; cuando eres incapaz de sacar provecho a los conocimientos / información / experiencia de otros, de ti mismo o de externos; no delegas o lo haces con dificultad porque no confías; cuando nunca consigue los objetivos y busca excusas; o si quieres ser líder, reconducir tu carrera, gestionar mejor los cambios, decisiones importantes….
No dudes. Si quieres aprender a mejorar habilidades, ser eficaz, prevenir el fracaso, prepararte para promocionarte o, simplemente mejorar tus resultados personales y profesionales. El Coaching ejecutivo te ayudará.

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Matilde Pastor – ¿Cómo te puedo ayudar?

A veces es importante dejar que la vida te sorprenda. Descubrir quién eres realmente. Lograr coherencia personal y profesional. Y, apostar por todo aquello que te ilusiona y gusta. Ahí se esconde nuestro gran “talento”.

 

 

 

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