¿Cómo superar y manejar la angustia?

Descubrir cómo superar y manejar la angustia para que no tome las riendas de tu vida puede ser una labor que nos lleve un tiempo. Si estás leyéndome aprenderás 6 claves para noquear ese sentimiento de preocupación.

¿Quién no ha pasado por esos momentos de angustia, en ocasiones acompañados de ansiedad, tristeza, depresión o miedo?

La angustia es vivir como real la posibilidad de que en el futuro te ocurra algo que temes sobre el que no tienes control. Y, que en el caso de que sucediera haría que te sientas inútil. ¡Tu peor pesadilla!

La angustia está caracterizada por la incertidumbre, la inestabilidad. El detonante puede ser cualquier problema o situación de cambio en nuestra vida: salud-enfermedad, trabajo-desempleo, niñez-adolescencia, dinero, pareja, hijos…

Sus síntomas, tanto físicos como emocionales, pueden pasar por sufrir: insomnio, pesadillas, irritabilidad, nerviosismo, inestabilidad, incapacidad de enfrentar la situación, bloqueo, problemas de estómago, dolores de cabeza, o sensación de falta de aire y congoja…

La angustia está provocada, aumentada y mantenida por nuestros pensamientos. Conocer cómo funciona nuestra mente para ponernos en movimiento es fundamental. La mente nos habla o piensa, nosotros la escuchamos y nos creemos lo que nos dice. Lo damos como cierto.

Mientras mantengas esas ideas o pensamientos la angustia seguirá ahí

Recuerda que cuando empiecen a aparecer los síntomas puedes cerrar los ojos, centrarte en tu respiración y, a continuación, preguntarle a la angustia qué mensaje tiene para ti y qué necesita que hagas. De este modo, se sentirá escuchada y te dará una tregua.

Durante este armisticio practica las siguientes 6 claves :
  1. Toma conciencia de lo que te ocurre. Reconoce los síntomas y acepta que sufres ansiedad. Habla de ello, cuéntalo a tu entorno.
  2. Escribe a diario una lista con tus emociones/sensación, conducta y pensamiento asociado a ellas. Escribe lo que se te ocurra, aunque te parezca ilógico. Te ayudará a detectar tus puntos débiles, dónde eres más sensible y debes poner tu foco.
  3. Analiza lo que piensas, qué cosas están en tu mano y cuáles no, qué es veraz y qué es futuro que no conoces. Detecta los disparadores de los síntomas físicos. Una vez que has hecho todo lo necesario para detener tus pensamientos, permite y confía en que la respuesta vendrá después. A veces la solución no está en nuestra mano.
  4. Baja el listón de tu ‘exigencia’. Borra de tu vocabulario los no puedo, es imposible, no sirvo para esto, soy un inútil, merezco lo que me pasa, todo me saldrá mal…
  5. Haz cosas que te gusten. Si al principio te cuesta, escribe una lista y empieza por la que de ella te resulte más sencillo… y cada día, disfruta de una nueva.
  6. Medita, camina, haz yoga, deporte… Elige la que te guste, o todas ellas. Lo importante es que procures hacer actividades que mejoren tu sensación corporal. Y, si tienes ataques de pánico prueba a usar la respiración en cuadrado para recobrar el control del momento. (pincha a continuación el enlace de un ejemplo de la técnica de respiración cuadrada: https://www.youtube.com/watch?v=Mh_6c5l4rM0)

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Matilde Pastor – ¿Cómo te puedo ayudar?

A veces es importante dejar que la vida te sorprenda. Descubrir quién eres realmente. Lograr coherencia personal y profesional. Y, apostar por todo aquello que te ilusiona y gusta. Ahí se esconde nuestro gran “talento”.

Mi objetivo es ayudar a otras personas a su desarrollo personal y profesional, que te sientas y seas feliz sin peajes. ¡Generar cambios en tu día a día!

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