La vida es una mierda

Sí, a veces la vida que nos toca vivir es una mierda. La vida es una mierda porque un día te das cuenta que tu madre quería tener una hija rubia con bucles y, tú eres morena con el pelo liso. Relájate, hagas lo hagas no cumplirás sus expectativas. Acepta.

Aunque ahí no acaba la cosa. Pasan los años… y, un lunes te levantas y tu marido se ha liado con otra. Bueno…, es pura mala suerte, siempre podría ser peor, y sigues adelante. Fluye.

Y, sí la vida es una mierda porque al cabo de los años, va y te sorprende con un jefe mediocre que después de buscarte las cosquillas durante 10 años, consigue que te despidan feamente de la compañía. Sí que le vamos a hacer… la vida es una mierda. Él seguirá arrastrando sus pies por la oficina mientras tú te vas a casa a meditar qué haces con tu vida. La vida nunca deja de sorprendernos o de enseñarnos. Confía.

También te puede pasar que cambies trabajo y después de la ilusión inicial descubras que tu jefe, que no es líder, no sabe manejar un equipo. Aunque y, aun así, tú vendes. ¡Soy brillante!

La pregunta es: ¿Qué ocurre cuando no se vende? Las rachas malas bien porque el producto no es bueno o renovado, porque el cliente objetivo no es el correcto o simplemente porque la época no es buena para esa venta, afectan al ánimo del equipo. Sientes que el producto no interesa, los de arriba lo saben y aun así quieren que lo vendas. Decaes, te comparas o te comparan, sientes que cada día es tiempo desaprovechado, te desmotivas. La apatía se hace con el poder.

¿Te suenan estos pensamientos? ¿Qué haces entonces? ¿A qué esperas para tirar la basura?
  • No eres tu trabajo. Tu identidad es algo que te diferencia de los demás. El trabajo simplemente te permite hacer, desarrollarte y cumplir sueños.
  • ¿Qué puedes cambiar desde ti? Tus pensamientos crean tu realidad. Cambia tu visión.
  • ¿Qué parte es de los demás? Compararte o que te comparen quita fuerza. Somos únicos.
  • Si tus necesidades de innovación, de aprender, de sentirte útil o de tener un referente no son cubiertas por tu jefe/empresa. Busca otras personas/actividades que puedan cubrirlas y te motiven. Tira la basura.
  • Sana dentro de ti. Aportas algo diferente (otros no lo harán por ti).

Eres parte de un equipo ¿Cómo te gustaría que te motivarán de forma sincera?

Reconocimiento real en el momento oportuno tanto verbal como con gestos, promoción, recompensa económica, premio, un simple correo, feedback positivo, o una sonrisa de orgullo …

¿Qué hace tu empresa o tu jefe para reconocer y valorar tu trabajo? (si es que hacen algo…)

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Perfil_MAT

Matilde Pastor – ¿Cómo te puedo ayudar?

A veces es importante dejar que la vida te sorprenda. Descubrir quién eres realmente. Lograr coherencia personal y profesional. Y, apostar por todo aquello que te ilusiona y gusta. Ahí se esconde nuestro gran “talento”.

 

 

 

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